lunes, 12 de abril de 2010

Tres ideas para un Proyecto de Innovación...

A continuación detallamos los tres temas que surgieron de la discusión de la pasada clase del miércoles 7/04 entre Ohiane, Yvette, Carlos y yo. En un primer momento tomé el rol de “observadora” para recoger las tres ideas que queríamos proponer como grupo y, luego, Carlos fue quién las sintetizó.

1. Innovación y Educación:

La educación es uno de los pilares de la innovación aunque paradójicamente desde la propia innovación se puede contribuir a mejorar la educación, completando un círculo virtuoso.

Por poner un ejemplo, existen colegios en los que el aprendizaje se realiza a través de la experiencia propia relatada por los alumnos o en los que son ellos mismos los que a partir de los tres años deciden por consenso qué aprender.

Por otro lado, podría utilizarse la creatividad para adaptar a otros entornos sociales experiencias ya desarrolladas. Sería el caso del Bibliometro, una idea que ha tenido éxito en Madrid cuya estrategia central podría adecuarse a lugares muy distintos.

2. Modelos de cooperación para el desarrollo: sostenibilidad y detección de necesidades.

La idea es debatir y buscar modelos de cooperación para el desarrollo que permitan la elaboración de proyectos sostenibles en el tiempo por la propia comunidad y que realmente detecten y cubran las necesidades reales de ésta.

Pensamos que es realmente muy importante que se cumpla la premisa de los proyectos de cooperación para el desarrollo que dice que las necesidades surgen del diálogo participativo con la comunidad implicada. En muchas ocasiones en la cooperación se elaboran los proyectos, según las fortalezas de cada asociación, con la idea de captar fondos y posteriormente se adaptan al lugar en el que se desarrollarán. De este modo, metodologías como el Marco Lógico son en ocasiones demasiado teóricas y utilizadas de una manera casi administrativa.

La cooperación debería servir de impulso para romper el círculo vicioso que alimentan la pobreza y la falta de cultura. Debería ser ese "primer impulso" que los ayude a pensar en nuevas formas de atender sus problemáticas.

Por otro lado, los proyectos a desarrollar deberían ser orientados por la comunidad respetando sus propios patrones culturales aunque no encajaran con la visión occidental del mundo. “Globalizar” el desarrollo no es la solución.

3. Urbanismo participativo:

El urbanismo tiene implicaciones muy importantes en diversos aspectos relacionados con la calidad de vida de las personas, como puede ser su entorno ambiental. Ejemplos como la actuación del Ayuntamiento de Valencia en el caso del barrio del Cabanyal nos recuerdan que un urbanismo sin participación altera la convivencia entre los ciudadanos.

Por el contrario, en ciudades de Latinoamérica como Medellín y Porto Alegre es continuo el diálogo entre arquitectos urbanistas y vecinos, siendo estos últimos los que tienen la última palabra.

Estudiar los nuevos modelos de urbanismo participativo podría servir para ampliar el concepto de democracia, más allá del voto cada cuatro años. El ciudadano a través de este tipo de proyectos participa activamente en su comunidad decidiendo no sólo sobre el diseño sino también en cuestiones como el presupuesto, el cuidado del medio ambiente, etc.